en | es | val

Bienestar oncológico

ivo.es Bienestar oncológico

La Unidad de Bienestar Oncológica ofrece una atención integral al paciente oncológico, de manera coordinada con el resto de tratamientos propuestos y los profesionales implicados en el proceso. Aplica un modo compartido de atención que mejora la calidad de vida del paciente y su entorno, mediante un enfoque que integra disciplinas de sólida evidencia: salud mental, fisioterapia, actividad física y nutrición.

Cada una de estas disciplinas mantiene la independencia de sus procesos propios y la idiosincrasia de su labor asistencial, pero al agruparse bajo un mismo paraguas, la Unidad de Bienestar Oncológico, ofrece una atención integral al paciente oncológico. Este modelo coordinado y ordenado de funcionamiento consigue un abordaje acompañado en el que los profesionales de la Unidad comparten su experiencia consiguiendo dar respuesta a las necesidades reales que presentan los pacientes en cada momento, mejorando la calidad de vida del paciente y su entorno.

La Unidad tiene una presencia activa dentro del hospital, trabaja de manera coordinada con el resto de los profesionales del centro y participa en la elaboración de los planes terapéuticos personalizados para cada paciente.

Equipo asistencial de la Unidad de Bienestar Oncológico

Unidad de salud mental

Psiquiatra

  • María del Cerro Arastey

Psicólogas

  • Ana García-Conde Benet
  • Pilar Llombart Fuertes
  • Rocío Romero Retes

Fisioterapeutas

  • Elisa Bañuls Sendra
  • Salvador Gea Mahiques
  • Juan B. Portolés Simeó

Nutricionistas

  • Bianca T. Muresan Oltean
  • Iulia Scorojanu

Enfermera

  • Carmela Ara Carrascosa

Actividad física y oncología

  • María Elena García Roca
  • José Nogueserola Micó

Coordinadora Unidad de Bienestar Oncológico

  • Elena Oliete Ramírez

Salud mental

El diagnóstico de cáncer genera un profundo impacto emocional, tanto en la persona enferma como en sus familiares. La ansiedad, el miedo, la rabia, el dolor y la incertidumbre son sentimientos que pueden surgir en cualquier etapa de la enfermedad.

Reflexionar sobre nuestra propia historia de vida puede ofrecernos perspectivas alternativas. En ciertas ocasiones, adoptar una visión más amplia de las dificultades puede facilitar el manejo de la situación, mejorando así el afrontamiento de la enfermedad.

La Unidad de Salud Mental, formada por 3 psicólogas y 1 psiquiatra, se ocupa de atender tanto los aspectos psicológicos como las necesidades de adaptación que surgen a lo largo del proceso de la enfermedad. Además, se dirige a aquellos casos donde se considera necesaria una evaluación psiquiátrica.

La intervención se realiza a través de entrevistas y terapia individual, y se complementa con sesiones grupales enfocadas en la gestión emocional y la incertidumbre. Durante estas sesiones, se trabajan técnicas de mindfulness, se identifican las fortalezas personales y se ofrecen herramientas para enfrentar el miedo a una recaída. A pesar de las dificultades que conlleva la enfermedad, es posible encontrar un propósito y significado en la experiencia del cáncer.

Aceptar el cambio que trae el diagnóstico implica reconocer que la vida ha cambiado y reflexionar sobre lo que realmente valoramos, en lugar de centrarnos únicamente en la enfermedad. Esto ayuda a adaptarse a las nuevas circunstancias y a redefinir nuestras prioridades.

Los principios fundamentales de la intervención en Salud Mental son:

  • Atención centrada en el paciente.
  • Intervención interdisciplinaria: fisioterapia, nutrición y salud mental.
  • Respeto por la dignidad, autonomía y valores del paciente.
  • Evaluación continua del malestar emocional y psicosocial.

Procesos de intervención:

  • Atendiendo a criterios centrados en la individualidad del paciente y en sus necesidades a lo largo del proceso de la enfermedad resulta complejo establecer un proceso de intervención cerrado, por lo que se plantea que la asistencia al paciente oncológico debe, en primer lugar, ser flexible, individual y basada en la evolución de sus necesidades a lo largo del proceso de la enfermedad y su
    vida.
  • Una de las cualidades de la atención deberá ser su capacidad de adaptarse a las rutinas hospitalarias del paciente, mejorando por tanto su calidad asistencial. Por ello, se intenta hacer coincidir gran parte de las visitas asistenciales con otras citas de índole médico.

Fisioterapia

La fisioterapia oncológica es una rama de la fisioterapia, dirigida a todas las personas con cáncer. Tiene como objetivo restaurar, mejorar y mantener una capacidad funcional optima de la persona, así como prevenir/ tratar y minimizar los efectos secundarios derivados de la enfermedad y sus tratamientos a lo largo de todo el proceso oncológico, mejorando de esta manera la calidad de vida, independencia y bienestar.

Dada la complejidad y los efectos diversos del cáncer y sus tratamientos, la intervención fisioterapéutica debe ser altamente individualizada y adaptativa, abordando las necesidades cambiantes del paciente a lo largo de su enfermedad.

La Unidad de Fisioterapia Oncológica, trabaja de manera conjunta con las unidades de salud mental, nutrición y actividad física oncológica, formando un equipo multidisciplinar que busca un enfoque integral y holístico del paciente. La colaboración entre estas unidades permite ofrecer un tratamiento completo, no solo enfocado en la rehabilitación física, sino también en el bienestar emocional, nutricional y funcional del paciente oncológico. Este modelo de atención centrado en el paciente asegura que se aborden todas las dimensiones de su salud, proporcionando una atención más eficaz
y personalizada.

Mediante la Fisioterapia Oncológica, realizada por 3 fisioterapeutas, trabaja holísticamente sobre los diferentes efectos secundarios mejorando:

  • La capacidad cardiorrespiratoria.
  • La masticación y deglución en casos de disfagia orofaringea.
  • Edemas generalizados y linfedema secundaria.
  • El dolor y su gestión.
  • El rango de movimiento de articulaciones y flexibilidad de tejidos blandos.
  • La fuerza, control motor muscular y la sensibilidad.
  • El equilibrio, la coordinación y la marcha.
  • La fatiga relacionada con el cáncer.
  • Las disfunciones del suelo pélvico (incontinencia urinaria, incontinencia fecal, dispareunia, dolor
    pélvico, estreñimiento).
  • La capacidad de movimiento e independencia en las actividades de la vida diaria y la participación
    en sus actividades sociales.
  • La readaptación al trabajo-estudios.
  • La calidad de vida durante todas las fases de la enfermedad.
  • El riesgo de comorbilidades asociadas

Nutrición

Una alimentación adecuada, tanto durante como después del proceso oncológico, es clave para conservar la fuerza, prevenir o tratar la desnutrición, mejorar la tolerancia a los tratamientos y favorecer la recuperación y el bienestar a largo plazo.

La intervención en Nutrición Oncológica se basa en una atención centrada en el paciente, adaptada a su situación clínica, funcional y social a lo largo de todo el proceso oncológico. La actuación nutricional se desarrolla desde el respeto a la dignidad, autonomía, preferencias y valores del paciente, integrándose dentro de un abordaje interdisciplinar, en coordinación con oncología médica, cirugía, radioterapia, enfermería, fisioterapia, psicología y otros servicios implicados.

La valoración y el seguimiento del estado nutricional y funcional se realizan de forma continuada, permitiendo ajustar la intervención a la evolución clínica, a los tratamientos recibidos y a las distintas fases de la enfermedad.

Desde la consulta de Nutrición Oncológica, 2 dietistas nutricionistas especializadas en oncología, trabajan para:

  • Valorar el estado nutricional de forma individualizada.
  • Adaptar la alimentación según el tipo de tratamiento y fase de la enfermedad.
  • Prevenir y tratar la desnutrición, común en muchos pacientes oncológicos.
  • Manejar efectos secundarios que dificultan la ingesta (náuseas, vómitos, mucositis, pérdida de apetito, alteraciones del gusto, diarrea, estreñimiento, etc.).
  • Ofrecer educación nutricional, pautas prácticas y menús adaptados.
  • Acompañar al paciente y su familia en todas las etapas del proceso, fomentando el bienestar y la
    calidad de vida.

La intervención nutricional forma parte del abordaje multidisciplinar del paciente oncológico y se desarrolla de manera coordinada entre los distintos ámbitos asistenciales, incluyendo hospitalización, consultas externas y seguimiento ambulatorio. Esta coordinación permite adaptar la intervención a la evolución clínica del paciente, facilitar la continuidad de cuidados tras el alta hospitalaria y garantizar una atención
integral y centrada en la persona a lo largo de todo el proceso oncológico.

Actividad física

El Ejercicio Físico Oncológico es aquel ejercicio dirigido y supervisado por dos profesionales cuyos objetivos son prevenir y/o mitigar los efectos secundarios de los tratamientos, mejorar la salud, la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes.

El ejercicio físico, planificado y supervisado por profesionales, mejora la tolerancia a los tratamientos, reduce los efectos secundarios y aumenta la supervivencia. Es importante mantener una actividad física regular, adaptada a las condiciones de cada paciente. Diversos estudios demuestran que caminar al menos 30 minutos al día puede reducir el riesgo de recurrencia hasta al menos 30-40%, además de mejorar la calidad de vida durante y después del tratamiento y aliviar efectos adversos como la fatiga o las secuelas de la quimioterapia.

El ejercicio físico supervisado, dirigido y planificado en el ámbito oncológico es hoy una intervención terapéutica basada en evidencia. Sus beneficios abarcan dimensiones físicas, clínicas, psicológicas y pronóstica, y dependen en gran medida de que el programa esté correctamente individualizado y supervisado por profesionales cualificados.

En la unidad de actividad física oncológica se desarrollan programas de ejercicio físico supervisados por dos profesionales especializados (Licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte), y basado en la evidencia científica.

Beneficios del ejercicio físico:

  •  Disminuye la astenia y la fatiga.
  • Mejora la composición corporal.
  • Fortalece el sistema inmunitario.
  • Reduce los dolores osteoarticulares.
  • Previene la cardiotoxicidad.
  • Mejora la calidad de vida.
  • Aumenta la supervivencia.

C/ Ricardo Micó nº3

46009 Valencia

LOCALES 2/3 
Salud Mental (Psiquiatría y Psico-Oncología) / Fisioterapia / Nutrición

LOCAL 6
Actividad Física Oncológica