El cáncer sigue siendo una enfermedad muy común, de hecho es según la OMS la segunda causa de muerte en las sociedades desarrolladas. A pesar de que cada vez sabemos más sobre cómo tratarlo el desafío es enorme. Por eso en el IVO apostamos por la prevención, la detección precoz, el consejo genético, los tratamientos más avanzamos del mundo para su curación y los cuidados paliativos.
El proceso oncológico es muy complejo y como la respuesta no es única la solución tampoco puede ser única. En la fundación IVO trabajamos con la premisa de que las estadísticas están formadas por personas que requieren respuestas individuales, personas que junto a sus familias soportan una enorme carga psicológica.
La coordinación de un equipo compuesto por 600 profesionales entre médicos, enfermeras y auxiliares consigue precisamente esa atención completa del paciente oncológico las 24 horas del día en todos los aspectos físicos y anímicos afectados por la patología.
Esta concepción integral del proceso garantiza no sólo un trato mucho más humanizado sino un índice de eficacia mayor al evitar que cada caso clínico peregrine por las diferentes unidades médicas de un hospital a lo largo de la enfermedad . El trasvase de información entre los especialistas del IVO en relación a un mismo paciente optimiza su seguimiento al analizar el historial en todas las facetas del proceso.
Cada año mueren en el mundo siete millones de personas a causa del cáncer y el número de enfermos oncológicos va a en aumento debido en parte al crecimiento demográfico y al envejecimiento de la población. La ciencia destina enormes esfuerzos humanos y económicos a la acción de lucha contra esta enfermedad.
El IVO contribuye desde hace más de tres décadas a la acción mundial que permita salvar más vidas y reducir el sufrimiento innecesario de los seres humanos.