Otra manera de clasificar las afecciones oncológicas es atendiendo a la localización en que se desarrollan. Si bien pueden producirse tumores a distancia, en otros órganos, esta tipología nombra a los cánceres en función de la zona donde se ha generado la enfermedad. Sería el caso de las denominaciones cáncer de pulmón, de colon, de mama, de cuello de útero…
En el IVO, estos son los que han recibido un mayor número de tratamientos en los últimos años:
Los melanocitos son unas células que se encuentran en la parte más inferior de la epidermis. Producen la melanina que es el pigmento que da color a la piel. Cuando los melanocitos se alteran, dividiéndose de forma incontrolada, invadiendo otros tejidos e implantándose en otros órganos, se origina un proceso tumoral conocido como melanoma.
Habitualmente el melanoma se desarrolla en la superficie corporal, aunque también puede aparecer en la mucosa de la boca, del recto, de la vagina o en la capa coroides, que está en el interior de los ojos.
En las últimas décadas, su incidencia ha experimentado un gran crecimiento y, actualmente, representa cerca del 1,5% de los tumores en ambos sexos. Su principal factor de riesgo es la exposición a radiaciones ultravioletas naturales (sol) o artificiales (lámparas bronceadoras). Y uno de sus síntomas más habituales es la aparición de un nuevo lunar o cambios en alguno preexistente, como asimetrías, bordes irregulares, colores inhabituales (rojizos, blanquecinos o azulados), aumento de tamaño o diámetros superiores a 6mm.
Ante cualquier sospecha hay que acudir al dermatólogo que tras un examen de la piel procederá, si es necesario, a realizar una biopsia. Con posterioridad se pueden realizar otras pruebas diagnósticas.
Hay diferentes tipos de melanoma. Su pronóstico dependerá de cada caso individual y del estadio en el que se encuentre, es decir de su espesor y de la afectación de los ganglios.
A lo largo de su trayectoria, el IVO ha adquirido gran experiencia en el tratamiento de este tipo de cáncer, siendo el primer centro en España en implantar la Cirugía Micrográfica de Mohs, un tratamiento muy eficaz que logra altas tasas de curación.
El cáncer de mama es uno de los problemas de salud que más impacto tiene en la salud de las mujeres. A pesar de los avances diagnósticos y terapéuticos, su pronóstico sigue dependiendo principalmente de la extensión de la enfermedad en el momento de la detección. Por esta razón, el diagnóstico precoz es la mejor vía para mejorar sus posibilidades de curación.
Se origina en la glándula mamaria y, en su evolución, puede crecer de manera local, invadiendo otras estructuras de la mama o vecinas (por ejemplo, la pared torácica y la piel). También puede producirse una diseminación linfática, cuando se esparce a través de la red de vasos linfáticos que posee la mama; o hematógena, cuando viaja a través de los vasos sanguíneos, preferentemente hacia los huesos, pulmón, hígado y piel.
Sus síntomas más habituales son la aparición de bultos en el pecho o axila o dolor de la mama a la palpación. También pueden observarse cambios en el tamaño e irregularidades en el contorno de alguna mama, en la piel que las recubre o en el pezón.
El Cáncer de mama es una de las pocas enfermedades cancerosas que se pueden detectar precozmente, antes incluso de que aparezca algún síntoma. Las pruebas de diagnóstico precoz consisten en una mamografía y son recomendables en las mujeres a partir de los 50 años. El IVO las realiza dentro del Plan Oncológico de la Salud Pública de la Generalitat Valenciana y ha tratado a 505 mujeres afectadas en 2008.
El Cáncer de Próstata es el segundo tipo de cáncer con mayor incidencia entre los hombres, ya que supone el 11,7% de todos los tumores masculinos. Se lo relaciona con la edad: en el 75% de los casos se presenta en varones mayores de 65 años.
El cáncer de próstata, como una gran parte de los tumores malignos, puede no ser percibido por el paciente en las fases iniciales de la enfermedad. Son tumores que evolucionan lentamente y normalmente la sintomatología va a presentarse en etapas más avanzadas del proceso.
En muchas ocasiones, el diagnóstico se realiza a partir de una revisión médica rutinaria, estando el paciente asintomático. En otras ocasiones se manifiesta por síntomas relacionados con la micción. Afecta su frecuencia y urgencia o presenta dolores y escozores al orinar. También puede aparecer goteo postmiccional o retención urinaria en los casos en que el tumor haya obstruido la uretra.
Su tratamiento dependerá siempre de su extensión y evolución. Permite, según cada caso concreto, opciones terapéuticas de cirugía, radioterapia externa o branquiterapia y tratamientos de bloqueo hormonales. La braquiterapia con semillas de yodo 125, práctica terapéutica utilizada en el IVO en pacientes seleccionados adecuadamente, está demostrándose como un tratamiento innovador, con resultados excelentes y mínimas molestias para el paciente.
Esta práctica, junto a otras técnicas como la crioterapia y las técnicas laparoscópicas, sitúan al IVO en la vanguardia de los tratamientos urológicos, posicionándose como el único centro en España que ofrece un tratamiento integral de los procesos oncológicos relacionados con la urología.
Es el cáncer más frecuente en todo el mundo, ya que representa el 16,6% de todos los tumores en hombres y el 7,6% en mujeres. En estos casos, las células cancerígenas se sitúan en los pulmones y pueden crecer invadiendo la pared pulmonar hasta afectar a estructuras a su alrededor. Dependiendo de su localización inicial, éstas pueden ser el corazón, los grandes vasos, el esófago o los cuerpos vertebrales.
También pueden diseminarse a través del sistema linfático, afectando a los ganglios del mediastro (que se sitúan en zonas como el corazón, tráquea, esófago y grandes vasos) o a los supraclaviculares. Además, puede trasladarse utilizando los vasos sanguíneos para llegar al hígado, glándulas suprarrenales, cerebro y huesos.
El mayor factor de riesgo asociado a esta dolencia es el tabaco. De hecho, entre el 80 y el 90% de los cánceres de pulmón los padecen fumadores y el riesgo de éstos a sufrirlo es de 10 a 20 mayor respecto a los no fumadores. Los síntomas más habituales son la tos frecuente y acompañada de expectoraciones que pueden ser sanguinolentas, la sensación de falta de aire y el dolor torácico.
La mayor parte de los síntomas aparecen cuando el cáncer de pulmón está en fase avanzada, por lo que el diagnóstico precoz de la enfermedad puede mejorar su pronóstico. El tratamiento más eficaz es la cirugía, pero para poder llevarla a cabo es necesario que el tumor esté localizado y que no se haya extendido a ganglios linfáticos ni a otros órganos.
Como centro especializado en oncología, el IVO ofrece diagnóstico, tratamiento y seguimiento a los pacientes afectados de cáncer de pulmón. A través de la Unidad de Detección Temprada IELCAP se lleva a cabo el diagnóstico precoz del cáncer de pulmón asintomático utilizando el TAC Multicorte. Esta Unidad es fruto de un proyecto internacional contra el Cáncer de pulmón liderado por la Cornell University Medical Center y coordinado por el Instituto de Biotecnología de Arizona.
La mayoría de estas afecciones se inician en pólipos que aparecen en la mucosa del colon o recto. En su estado inicial, estos pólipos son benignos pero pueden evolucionar hacia un tumor maligno y, en un proceso de crecimiento local, invaden en profundidad llegando a otras capas de la pared del tubo digestivo. En caso de alcanzar el intestino, pueden llegar a otros órganos del abdomen como la vejiga, la próstata o la vagina, también al hueso sacro o a la grasa que lo rodea.
Además, el cáncer de colon puede diseminarse a través de la red de vasos linfáticos de la zona y del torrente circulatorio, dirigiéndose hacia el hígado, pulmón, huesos y cerebro.
Los síntomas se observan en las deposiciones. Puede aparecer sangre o colores oscuros en las heces. Éstas pueden ser más estrechas, variar su frecuencia o crearse una sensación de evacuación incompleta. Otros indicadores pueden ser el cansancio extremo o la pérdida de peso sin causa aparente.
Este cáncer tiene gran proliferación: representa el 9,5% de todos los tumores y, por detrás del de pulmón y próstata, es el tercero en incidencia entre los hombres en países desarrollados.
El IVO dispone de una Unidad de Digestivo en la que se realizan pruebas de diagnóstico precoz dentro del Plan Oncológico de la Salud Pública de la Generalitat Valenciana. La importancia de los chequeos ha quedado demostrada ya que las estadísticas indican que un 90% de casos de cáncer de colon se podrían evitar si son detectados en estadios iniciales de la enfermedad. En 2008 el centro trató a 91 pacientes con afecciones oncológicas del recto-sigma.
En este caso, la afección oncológica se origina en la vejiga, órgano en el que se almacena la orina y mantiene su continencia voluntaria. En general puede dividirse en dos grupos; el superficial o que afecta a la mucosa vesical o urotelio, y el profundo que afecta a la mucosa y a la capa muscular de la vejiga. Esta última tipología puede extenderse, además, a otros órganos. Su pronóstico y tratamiento dependerá de esta tipología, pudiendo abarcar en función del caso la cirugía, quimioterapia o radioterapia.
Sus síntomas se presentan principalmente mediante sangre en la orina, pudiendo ser indoloro. Aunque también puede presentarse dolores, escozores, aumento de la necesidad de orinar o problemas para conseguirlo.
En la mayoría de los casos la causa es desconocida aunque estadísticamente los fumadores tienen dos veces más riesgo de padecerlo. Es una afección mucho más frecuente en hombres que en mujeres, de hecho, es la quinta entre los varones de países desarrollados. Y en concreto, España presenta una de las medias de incidencia de esta patología más altas del mundo.
El IVO trató 88 casos de cáncer de vejiga en 2008. Su especialización oncológica y experiencia le ha llevado a constituirse como el único centro a nivel nacional con capacidad multidisciplinar para el tratamiento integral de los procesos oncológicos urológicos.
Se trata de un cáncer frecuente en ginecología oncológica, representando entre el 4 y el 5% de los tumores femeninos. Se origina a partir de la transformación maligna de las células que recubren el aparato reproductor femenino.
Este tipo de cáncer suele diagnosticarse cuando la enfermedad se ha diseminado por otros órganos del cuerpo, y por lo tanto en fases avanzadas, ya que su diagnóstico precoz aún siendo vital es difícil.
Suele presentarse entre los 45 y los 75 años. Y no se le conoce ningún factor de riesgo directamente asociado, sino que se la relaciona con circunstancias como la edad (no es frecuente antes de los 40 años) o la maternidad (aquellas mujeres que no han tenido hijos presentan mayor predisposición a padecerla).
Algunos síntomas que ayudan a detectarlo son la hinchazón abdominal por la acumulación de líquido que puede acompañarse de molestias en la zona inferior, la presencia de nódulos o bultos en la zona inferior del abdomen, una fuerte pérdida de peso y, en algunas ocasiones, la aparición de hemorragias vaginales entre ciclos menstruales o en mujeres menopáusicas.
El IVO cuenta con un servicio médico especializado en ginecología que trata todas las afecciones oncológicas relacionadas con el aparato reproductor femenino y abarca el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de sus pacientes. A lo largo de más de 30 años de experiencia, sus profesionales médicos han tratado cerca de 700 casos de cáncer de ovarios con los tratamientos y técnicas más eficientes.
Se trata de uno de los tumores ginecológicos más comunes en la mujer, junto con el de ovario y el de cérvix. El útero es la cavidad en la que se desarrolla el feto. Está compuesto por dos capas de tejidos diferentes: la interior, muy fina, que se llama endometrio y otra más externa, formada por músculo y llamada miometrio.
El cáncer de útero puede desarrollarse a partir de cambios en las células del endometrio. Suele aparecer en los últimos años previos a la menopausia o en los años siguientes, siendo poco frecuente en mujeres menores de 40 años.
Suele aparecer síntomas en las fases iniciales. Por lo que existen muchas posibilidades de curación. El primer síntoma del cáncer de endometrio en el 90% de los casos es un sangrado vaginal anormal. También puede aparecer dificultad o dolor al orinar, dolor durante el coito o dolor en la zona pélvica.
El tratamiento del cáncer de endometrio depende del tamaño, localización y tipo de tumor. La mayoría de veces un equipo de doctores decidirán conjuntamente con la paciente la mejor estrategia de tratamiento. En principio las posibilidades se centran en cirugía, radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia.
Las revisiones ginecológicas periódicas favorecen su diagnóstico precoz a partir de exploraciones clínicas, ecografías transvaginales, y citologías. El IVO cuenta con una Unidad de Diagnóstico Precoz de Cáncer Ginecológico al que tienen acceso todas las mujeres que lo solicitan o por prescripción facultativa. El objetivo es detectar el cáncer antes incluso de que provoque algún síntoma, facilitando su diagnóstico y mejorando su pronóstico.
Puede consultar información específica sobre otros tipos de cáncer en el siguiente enlace: