Finalizada la fase preclínica - obtención de nuevas sustancias químicas y experimentación con animales en laboratorio- y antes de comercializar ese medicamento, los investigadores ensayan su eficacia, comprueban su seguridad y analizan sus resultados en relación a los de los fármacos hasta ese momento disponibles.
El proceso completo para la comercialización de un nuevo medicamento es de unos 10 años. Durante ese tiempo, el número de sujetos/ensayo va en aumento.
El paciente firma siempre un consentimiento informado en el que pone de manifiesto que está de acuerdo en participar en el ensayo y que se le ha dado toda la información.
Los pacientes son libres para decidir su participación en un ensayo clínico, sólo pueden incorporarse a uno, y abandonarlo si así lo desean en cualquier momento.
Los ensayos donde se compara el tratamiento en investigación con la terapia ya establecida se llaman “doble ciego”. Ni los participantes ni los investigadores saben quién está recibiendo cada uno de ellos. Esto garantiza la objetividad.
Los ensayos clínicos están regulados por ley y requieren la aprobación de la Dirección y el Comité Ético de un hospital.
Es el primer paso de la investigación de un medicamento en el hombre. Normalmente se realiza en voluntarios sanos o en pacientes, cuando se trata de medicamentos contra el cáncer, es decir aquellos que impiden o retardan la división celular y que son utilizados en el tratamiento contra el cáncer. Nos dan información preliminar sobre la seguridad y la tolerancia de estos fármacos.
Se amplía la muestra hasta miles de pacientes. Participan numerosos investigadores que valoran la eficacia del nuevo medicamento. Se analizan los efectos adversos. Se compara ese nuevo fármaco con el tratamiento estándar para confirmar la evidencia de su eficacia. Esta fase es previa a la autorización y comercialización de un fármaco.
El medicamento ya está comercializado. Se lleva a cabo para controlar la seguridad a largo plazo del medicamento y analizar los resultados sobre la enfermedad en sí misma. Se estudian nuevas indicaciones o dosificaciones del producto y se compara con otros fármacos ya conocidos.
Son proyectos de investigación que permiten evaluar un determinado aspecto o factor de un fármaco que incide sobre el tratamiento de un grupo de pacientes. El objetivo de los estudios es responder a preguntas, después de observar los efectos de medicamentos autorizados o tratamientos estándar en enfermos, teniendo en cuenta sus características genéticas.