Tenemos escasa patología inflamatoria, malformativa y degenerativa
frente a un importante número de casos oncológicos que requieren estudios
anatomopatológicos mas complicados. Uno de los factores que hacen
que dicho trabajo sea mas complejo radica en la gran cantidad de bloques
de parafina que se necesitan para referenciar los márgenes quirúrgicos
y constatar la afectación o la indemnidad de dichos márgenes.
Los estudios de los ganglios centinelas implican un significativo
aumento del número de bloques, ya que se efectúan cortes seriados
cada 250 micras que pueden requerir un ulterior estudio inmunohistoquímico
en el caso de que morfológicamente no se detecten implantes metastáticos
o micrometastáticos. De este modo, más de la mitad de las 6000 determinaciones
inmunohistoquímicas que se realizan anualmente corresponden a dichos
ganglios.
La Radiología Intervencionista ha provocado una avalancha de estudios
biópsicos obtenidos con PAAF, ABBI y Mamotomo.
Muchas de estas pequeñas muestras obtenidas con el propósito de llevar
a cabo diagnósticos diferenciales implican un gran esfuerzo de análisis
morfológico e inmuno-histoquímico.
En nuestro Servicio se hacen 2000 estudios intraoperatorios (extemporáneos)
anuales y el ochenta por ciento de los mismos corresponde a biopsias
derivadas de la cirugía micrográfica de Mohs (la cual intenta extirpar
cánceres cutáneos con mínimo daño quirúrgico conociendo inmediatamente
el estado de los márgenes de la pieza).
Se dispone de arcones congeladores (a -82º C) para criopreservar muestras
tisulares neoplásicas necesarias para ulteriores investigaciones.
Además, estamos incorporados a la red TUBAFROST (auspiciada por la
Comunidad Europea) para criopreservar dichas muestras con criterios
standarizados.